Retiro de FEDAR (Federación de Dominicas de Argentina)

29 February 2008
Con Fr. Carlos Azpiroz Costa y Margaret Ormond.

Pilar, Buenos Aires: 25 al 31 de enero de 2008

Cobijadas por el verde del parque que rodea al "Cenáculo" en Pilar (gran Buenos Aires) y con las altas ramas de los eucaliptos que invitan a contemplar la vida de los nidos allá arriba, junto a las nubes migrando y recomponiéndose, un grupo de 88  dominicas presentes en Argentina (y algunas de países cercanos), hemos realizado el Retiro Espiritual de nuestra Federación, predicado por el Maestro de la Orden, fray Carlos Azpiroz Costa y la hermana Margaret Ormond, del 25 al 31 de enero de 2008.

La Federación de dominicas de Argentina (Fedar) cuenta con  más de treinta años de vida y está  integrada actualmente por diez congregaciones: tres fundaciones de dominicas autóctonas, mientras las demás, con provincias o delegaciones,  son de origen europeo ò latinoamericano.

Las diez congregaciones participaron con representantes, de edades diferentes,  activas en varios contextos  y  con una predicación multifacético. La coordinación general estuvo a cargo de la hermana Valeria Nougués, presidenta de Fedar y perteneciente a la congregación argentina del   Santísimo Nombre de Jesús.

Esta convocatoria para realizar un retiro como familia,  es el fruto de una semilla que, años atrás, el maestro confió a una hermana y que, con alegría y pacientemente, fue adquiriendo visibilidad hasta madurar como acontecimiento de Gracia, de Palabra abundantemente regalada, de Liturgia celebrada, de reencuentros y de acrecentamiento de la "sororidad".

La nota de fondo, el ícono  tal vez alrededor del cual, la predicación de fray Carlos y de la hermana Margaret ha ido tomando cuerpo, profundidad y altura, ha sido la de un/una peregrina que avanza con paso sostenido y con la pasión que sólo puede brotar de un corazón liberado y disponible.

La liberación, el ensanchamiento, la autotrascendencia, la misión han sido evocadas  una y otra vez como las piedras miliares de la caminata que emprendimos juntos/as., como el "ya y todavía no" que nos requiere vigilantes y fieles.

El Maestro nos ha ayudado a entrar en la vida y en los secretos de José, un hermano entre hermanos; de Ruth, la joven que nos ayudó a  refrescar la memoria… quien no sabe de dónde viene difícilmente sepa adónde va; de Jonás el predicador que se resiste, y nos abre al desafío de la profecía; de la Samaritana, mujer del cántaro y de la afectividad inquieta que se animó a entrar en diálogo peligroso con Jesús que le devolvió su sed profunda; de Pedro, el amigo que se precipita sobre las situaciones con apuro de definirlo todo ..

En los pliegues profundos de estos personajes reales ó virtuales, el Maestro ha recalcado que es la Humanidad de todos los tiempos la que cabe y cada uno/a puede leer con mayor objetividad y con el impacto de estar frente a un espejo que nos refleja los  sueños, acciones, reacciones, pensamientos, emociones, aciertos y desaciertos que son la trama de nuestra vida. Más, no esto únicamente, sino al mismo tiempo somos la  tierra de la Alianza que Dios despliega con cada uno/a a través de las contingencias, a pesar de las resistencias, hasta el punto de que todo en la historia personal adquiere sentido, es adorable y el pequeño relato que es la vida de cada uno/a,  debe poder estallar,  plenificarse y correr hecho un río más ancho y universal. Y son todavía los mismos personajes bíblicos quienes nos lo grafican.

José supera su estilo adolescencial de soñador para construir la historia con los demás - extranjeros y hermanos - y allí se mezclan los sueños de Faraón y la esperanza de la familia de José.

Jonás, paloma rutinaria y cómoda,  rompe su mutismo y  despierta a la predicación que  es evento de conversión para todos los ninivitas, brote de mesianismo universal.

Ruth se niega a los tabúes de género que la embotellan y la invisibilizan y toma todas las iniciativas que cultivan la vida. Se atreve en una tierra que es virgen para ella  y entre la extranjera Ruth y la tierra adoptiva suceden intercambios sagrados.

Ruth le da la mano a esa otra extranjera, la Samaritana, quien aflojando su estilo defensivo, abre las puertas del corazón y sus aguas profundas mezclándose con las aguas del Redentor  se vuelven  remolinos y alas portadoras de buenas noticias

Finalmente Pedro deja atrás  sus exageraciones de juventud, su decir hiperbólico para ofrecerle al amigo la posibilidad de pronunciar  el secreto de su identidad madura, la esencia de su ser: "Apacienta".


La hna Margaret, por las tardes, a través de cinco dinámicas que ella considera especialmente encarnadas en la cultura latinoamericana, nos ha ayudado a descubrir más hondamente aún, el hilo de oro que atraviesa a todos los personajes bíblicos, a nuestra familia dominicana y que nos alcanza a nosotros/as también: el hilo incandescente de la Salvación que se trenza, que nos trenza y nos hace familia, no sin nuestra participación.

Las dinámicas de: el estudio de la realidad para responder desde nuestra predicación; “de sostener la predicación pase lo que pase”;  de la contemplación como actitud de asombro ante la Gracia, de la experiencia  estética; de la misión como colaboración mutua: “trabajando juntos en colaboración”, y finalmente la última dinámica: “pararse en solidaridad”.

La reflexión nos ha emocionado porque ha venido a tomar morada en nosotras no sólo a través de la palabra, sino con imágenes, con canciones; con el recuerdo de vivencias recogidas e incluyendo actitudes y gestos del propio auditorio.

Como mujeres nos hemos reconocido especialmente como gestoras de una predicación misericordiosa que ha de incidir en la situación todavía muy crítica de las mujeres en el mundo, porque de otra manera sería como acallar los retorcijones de las propias entrañas.

La Eucaristía y la liturgia preparada cada día por un grupo diferente, nos ha brindado a todas  la posibilidad de hacer resonar y compartir, los tesoros espirituales de cada congregación: canciones, gestos, alabanzas  profundamente alimenticios.

Muchísimas veces el Maestro nos ha recordado que la espiritualidad dominicana no es la de los sótanos, donde nos refugiamos para enroscarnos y dar vuelta sobre lo que ya fue ó lo que no somos. Domingo, a imitación de los apóstoles abre siempre la puerta para retornar al  camino y sube a la terraza de su oración con Dios de sus diálogos con los hermanos/as, con fuertes gritos y con lágrimas, para que no le falte ni la perspectiva de Dios ni el "gemido de parto" del corazón humano.

Así llenándonos de universalidad, descubriendo lo diverso alrededor y adentro nuestro, como un llamado a crecer en libertad y a mendigar siempre las semillas del Verbo, el tiempo de los Ejercicios ha pasado rápidamente, abonado por copiosa lluvia que ofreció descanso y no impidió sin embargo caminar los senderos del bosque ò el ancho camino de los eucaliptos.

Con la ceremonia de los "adioses", el último día expresamos también nuestro orgullo por ser, en el álbum de familia, el primer grupo de dominicas a quienes un Maestro de la Orden ha predicado, compartiendo la tarea con una hermana y, precisamente con Margaret!  Ella, durante muchos años, recorriendo el mundo, "sororizando" y acompañando, ha impulsado  Dominicas Internacionales.

Fray Carlos ha moderado nuestro entusiasmo con una cuota de realismo recordando que "ejercicios espirituales" compartidos han sido también los de Catalina con Raimundo de Capua, de Enrique Susón con Diana de Andaló, abriendo apenas un poquito la inmensa caja de la memoria de la Orden...

Pero no podemos dejar de expresar que para nosotras la experiencia ha sido excelente y  deseamos que otros/as la disfruten, para que toda la familia de Domingo crezca en colaboración entre hermanos y hermanas.

Y ahora guardando en el corazón la Palabra que escuchada, requiere luego ser lentamente rumiada, volvemos a decir con confianza: "Correré por el camino de tus mandatos, cuando me ensanches el corazón" (Sal 118 v 32)

Hna Alejandra Marabotto op
Vice presidenta de FEDAR